Timoteo 3:1-7 Esto es muy cierto. Si alguien aspira al cargo de presidir la comunidad, a un buen trabajo aspira. Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y respetable. Debe estar siempre dispuesto a hospedar gente en su casa; debe ser apto para enseñar; no debe ser borracho ni amigo de peleas, sino bondadoso, pacífico y desinteresado en cuanto al dinero. Debe saber gobernar bien su casa y hacer que sus hijos sean obedientes y de conducta digna; porque si uno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios? Por lo tanto, el dirigente no debe ser un recién convertido, no sea que se llene de orgullo y caiga bajo la misma condenación en que cayó el diablo. También debe ser respetado entre los no creyentes, para que no caiga en deshonra y en alguna trampa del diablo. Tito 1:5-10 Cuando te dejé en la isla de Creta, lo hice para que arreglaras lo que quedaba por a...
¿Quiénes somos? Somos un grupo Cristiano cuyo propósito es llevar el evangelio para salvación y edificación de las personas. ¿En qué creemos? Creemos que por la palabra de Dios fue hecho todo lo que existe. Que la salvación es solo a través de Jesucristo. Que al ascender al cielo Cristo nos envió el Espíritu Santo para guiarnos a toda verdad y toda justicia. Que la Biblia es la palabra infalible de Dios.